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QUERID@ LUZER@.

En algún momento de nuestra vida todos decidimos hacer dieta, bien o mal hecha pero llega un día (normalmente lunes) que decimos: “¡¡HASTA AQUÍ!! Hoy me apunto al gimnasio, pero nada de ir un mes, NO NO, me voy a coger el bono de 3 años que me sale superbarato si lo comparo con un mes, además he estado leyendo sobre las dietas DETOX y voy a hacerla durante toda la semana para perder volumen y grasas acumuladas, a mi vecina Fini le ha funcionado de maravilla.” Lo que suele pasar lo sabemos de sobra, solemos ir dos semanas al gimnasio, por lo tanto la hora de deporte (soy muy de cálculos) nos ha salido  a unos 100€, que es lo que paga Cristiano Ronaldo a su entrenador personal (impuestos incluidos XD), cada foto subida al Instagram cada vez que nos equipamos para subirnos a la cinta a unos 20€ y además la dieta Detox que solo he podido aguantar durante dos días la he compensado con una bolsa de Doritos, una pizza, un paquete de Filipinos y un batido de frutas para que no se note el efecto rebote y porque me lo merezco. La cuestión es que cuando cumplimos 30, 40, 50 años o más, nos empezamos a dar cuenta de muchas cosas, hechos que antes no sucedían y ahora sí, síntomas que tienen nuestras amigas y conocidos y que por ende podrían sucedernos a nosotros. Razones por las cuales nos planteamos seriamente que realizar una dieta ajustada puede ser una buena opción:

1.- NO PIERDO PESO CON LA FACILIDAD DE ANTES

Es así, con 20 años eras capaz de quemar los excesos de toda una semana en un solo día, ¿sabes qué? Ahora necesitas una semana para deshacerte de las calorías que has consumido en la boda de tu mejor amiga.

2.- EL FIN DE SEMANA ES MIOOOOOOO

Entramos en la rueda de la etapa adulta en la cual solemos estar serios en todos los sentidos durante cinco días para liberarnos y dejar a un lado las normas durante los dos días del fin de semana, quizás cuando teníamos 15 años recordamos que comíamos el doble pero hagamos memoria, teníamos dos o tres horas de educación física en el instituto, más los dos o tres entrenamientos de nuestro deporte preferido, a eso le sumamos que jugábamos en el recreo durante media hora y las hormonas que se iban chocando unas con otras sin mirar por donde iban, con lo cual teníamos un desgaste brutal comparado con el de ahora, donde debemos organizarnos para sacar una hora al día (con suerte) para poder realizar una actividad física.

3.- DEPORTE Y ADAPTACIONES

¿Recuerdas cuando jugabas un partido, te duchabas y podías volver a jugar otro partido como si nada? ¿O cuando te ibas a correr por la mañana y luego te decían de patinar por la tarde y eras la primera en ir? Normalmente te sentías en todo tu esplendor, fuera la hora que fuese, sin saber cómo, pero sentías que podías con todo, ni te planteabas que los entrenamientos eran para estar mejor físicamente y para mejorar la técnica del deporte en cuestión, la magia ocurría y punto, pero,

  • ¿Qué te pasa ahora?
  • ¿Necesitas un plan de entrenamiento abuelo?
  • ¿Un plan dietético para mejorar tu marca personal?
  • JAJAJAJAJA
  • Todo lo anterior es lo que tu YO DE 20 AÑOS te diría.
  • ¡¡¿COMO QUE ABUELO?!!  ¡¡Si solo tengo 30 años!! Es lo primero que responderías.

Pero es así de cierto, cada vez necesitas más orden, más disciplina en comidas y entrenamientos, más constancia en tus hábitos, porque sabes de sobra que una semana de no hacer nada es lanzar al olvido todo el trabajo que habías hecho hasta ahora con tanto sacrificio, con lo cual imagínate si a tu YO DE 20 AÑOS le pudieras aconsejar que teniendo unas buenas costumbres podría ser mucho más eficiente.

4.- TARDAMOS MÁS EN RECUPERARNOS

Sin duda, esta es la razón estrella, es increíble ver como tardamos dos o tres días en recuperarnos de una boda (si, soy un pesado con las bodas pero es que este año he tenido CINCO y estoy convirtiéndome en un experto), una fiesta o cualquier evento que se pase 2 horas de nuestra hora tope para acostarnos. Nos sentimos hinchados por comer cantidades que no son habituales, indigestos por tomar alcohol despues de la cena y encima nos pesamos en la báscula y…

  • ¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEE? Pero si yo esta mañana pesaba UN KILO menos.

5.- NOTAMOS LOS ESTRAGOS DE LA EDAD

Habréis escuchado lo de “somos lo que comemos”. Pues es así de cierto, de la primera a la última comilla. Vemos arrugas cerca de los ojos o la boca al sonreir, celulitis, piel de naranja, etc… es inevitable, es la suma del paso de los años y el peso de nuestra genética, vemos que hay cosas que van cambiando, pero también debemos ser conscientes que podemos influir en todo ello de manera positiva con una buena alimentación (la hidratación es extremadamente importante en el cuidado de la piel) junto con actividad física regular y regulada. Sinceramente, cuanto antes nos pongamos manos a la obra en construir unos buenos hábitos alimentarios y deportivos, más tarde aparecerán las razones que nos obliguen a tener que seguir un plan estricto, ya sea por recomendación del doctor o porque nuestro espejo cada vez es más severo con nosotros.


Y tú, ¿qué razones tienes para seguir una dieta? ¿existe alguna más según tu experiencia? ¿piensas que no es tan necesario un plan deportivo adaptado?

Me gustaría conocer tu experiencia con un comentario, dime HOLA si te apetece, pregúntame tus dudas al respecto y si te ha resultado interesante o piensas que puede serlo para alguien cercano compártelo en tus redes sociales.

Nacho Pastor. CEO de Luzdeaire. Licenciado CCAFD. Master en Docencia. Especialista en gestión del sobrepeso y la obesidad por la UB. 30 años.