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Aunque antes de las vacaciones, siempre nos proponemos no exagerar la ingesta de comida y bebida, la verdad es que siempre terminamos con la sensación de que no tenemos fuerza de voluntad para controlarnos. Por eso, si se ha exagerado, es hora de revisar la alimentación y comenzar una dieta depurativa, para eliminar todas esas toxinas de más en nuestro organismo.

Dieta depurativa

Sensación de pesadez, hinchazón abdominal, dificultad para digerir: estos son signos clásicos que el cuerpo nos envía después del atracón de los días de vacaciones. La posibilidad de perder esos dos o más kilos acumulados y recuperar el bienestar general no es una tarea imposible, solo tenemos que seguir unas pautas de desintoxicación, durante unos días y realizar actividad física diaria.

Entre otras cosas, una dieta depurativa significa preferir los alimentos frescos en lugar de los alimentos envasados. Evitar el consumo de bebidas alcohólicas y bebidas carbonatadas, así como renunciar a los alimentos fritos y de alto contenido graso. Consumir frutas y verduras en cantidad, además de alimentos con alto contenido de proteínas y fibras, como las legumbres. De hecho, estos alimentos tardan más en digerirse que los carbohidratos, por lo que dan sensación de saciedad por más tiempo.

Entre los vegetales favoritos, son preferibles aquellos con hojas verdes: repollo, espinacas y brócoli. Estos son ricos en enzimas que ayudan al organismo a eliminar las toxinas. Incluso las alcachofas con su acción diurética ayudan a eliminar sustancias dañinas y purifican el hígado.

La remolacha constituye una poderosa herramienta de la naturaleza para estimular el sistema linfático, ya que contienen antioxidantes, así como potasio, vitaminas B6, B9 y C. Para obtener minerales como el cobre y el selenio, nada como la base de frutos secos, almendras, nueces, piñones y avellanas.

En el desayuno, el yogur y la harina de avena, son dos alimentos excelentes, para estimular los procesos de metabolismo y purificación, recomendados para aquellos casos de intestino ‘perezoso’ o inflamado.

Tomar líquidos en abundancia, preferiblemente agua, pero también alimentos altamente purificadores como frutas y hortalizas mezcladas, especialmente apio, zanahorias y kiwi. Ensaladas sazonadas con aceite de oliva virgen extra y limón. Este último ayuda a absorber el hierro presente en las verduras.

Finalmente, en lo posible elegir comer en casa en lugar de ir al restaurante, es más saludable y puedes seleccionar los mejores ingredientes y utilizar las cantidades correctas para cada porción.